Ahorrando

Ahorrando entre todos – Plataforma de compra consciente

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Entrevistamos a Mauro Di Bert, uno de los fundadores de «Ahorrando entre todos» (nueva plataforma colaborativa de compra consciente).

«Que tu alimento sea tu medicina, y que tu medicina sea tu alimento.» (Hipócrates)

¿Qué camino interior recorriste para llegar a plasmar el proyecto de «Ahorrando entre todos» en la realidad?

Específicamente lo que tiene que ver con el sistema, podría decirse que arranqué hace un tiempo intentando proyectos colaborativos de distinto tipo, luego uno directamente orientado al consumo de fruta y verdura orgánica y finalmente pasé por un local de venta de fruta y verdura orgánica aunque a la larga perseguía mucho más, cosa que retomé con «Ahorrando entre todos».

Si hablamos de un terreno más interior digamos, todo comenzó cuando me decidí vegano… Desde chico quiero cambiar el mundo solo que siempre ponía el foco en el afuera, en el otro, una típica manera de procastinar. Gracias a una charla en la que conocí el veganismo como inicio de un millón de otras movidas, entendí que el primer y único cambio posible venía de uno y que en la misma porción de tiempo en la que estaba criticando el afuera podría estar cambiando algo en mí, cosa que creo no va a terminar nunca. Es entender que la única manera de cambiar al entorno es a través del ejemplo constante y coherente y de que siempre habrá algo para mejorar en nosotros.

Ahorro

¿Qué es exactamente «Ahorrando entre todos»?

En primer lugar es una plataforma colaborativa de compra consciente. Empezamos enfocados en la compra de frutas y verduras tanto orgánicas como convencionales pero la idea es extenderlo a todo el rango de consumo posible. La particularidad principal (además de poder combinar entre orgánico y convencional) es que todo es especialmente seleccionado por nosotros: no traemos nada que no esté realmente bueno. ¿Por qué? En algún momento entendí que el cambio más político era cambiar la alimentación pero que no había manera de hacerlo si aquello que proponemos para el cambio no está verdaderamente bueno. Así es que si te digo “Tenés que comer más mandarinas en lugar de más chocolates” pero esas mandarinas no están buenas… ¡vas a terminar enterrado en los chocolates! La idea de «Ahorrando entre todos» es que sin darse cuenta y al ser tan rico todo lo que conseguimos, la gente vaya inclinándose gradualmente hacia aquello para lo que estamos diseñados básicamente: ¡fruta y verdura!

El proyecto íntegro incorpora huertas y comunidades sustentables en las afueras de la ciudad con el objetivo de licuar el excedente de gente de las capitales y reposicionarlo al tiempo que revalorizamos el cultivo primario y recuperamos tierras y soberanía alimentaria. También pensamos en un sistema de reparto eficiente en el que tanto profesionales como personas comunes puedan participar solamente utilizando sus bicicletas llamado «BiSyS» y finalmente en una serie de emprendimientos que tiendan a la inclusión de la tercera edad. Uno de ellos se llama «Dameabuela», con el que básicamente proponemos un recetario vegano hecho por mamás y abuelas que cocinen o preparen rico y en el que puedas pedir casi en tiempo real la preparación que te tiente en el momento, dándole valor a esa gente que actualmente está relegada, tanto desde lo emocional como desde lo material.

¿Cómo y dónde funciona?

Ahorrando funciona de la siguiente manera: vos y muchas personas más piden lo que quieren mediante nuestra plataforma web (no son bolsones sino que podés elegir específicamente qué querés, cada producto, y combinar orgánico y convencional), nosotros recopilamos toda esa información y armamos un pedido general para después conseguir esa mercadería al mejor precio posible pero sobre todo bien rica. Luego armamos pedido por pedido volviendo a chequear que realmente vaya lo mejor y los distribuimos en casas, departamentos o puntos que otras personas ofrecen a cambio de crédito en mercadería por colaborar. Finalmente vas a retirar la mercadería al punto que hayas elegido y te quede más cerquita. Todo se abona por Internet, sin el uso de efectivo.

Lo lindo de todo esto es que se fue creando una red de personas que vibra super alto en la que estamos aprendiendo a colaborar de manera eficiente y nos damos cuenta que si todos aportamos para el mismo lado con un sistema eficiente mediante, generamos abundancia y eso significa más y mejor para todos.

Actualmente estamos diseñando una nueva plataforma mucho más copada con aplicación para el celular y un millón de mejoras que venimos pensando pero que la plataforma actual no nos permite sumar, como dejar tu pedido listo mediante la lectura de lo que consumís mensualmente, que elija el punto en donde retirar según por donde te solés mover o que coordine con otros vecinos para repartirse las búsquedas. Queremos que la gente consuma de manera consciente, se vincule y cambie el mundo sin darse cuenta.

¿El objetivo es expandir el concepto a otras ciudades y provincias del país?

Así es. De hecho, tenemos la posibilidad de hacerlo hacia otros países como Chile, España y México. ¡Le estamos metiendo con todo!

¿Qué relación tienen ustedes con el productor de cada fruta o verdura?

Por ahora, solo tenemos relación directa con la producción orgánica de tropicales (banana, mangos, papayas, etc.). Lo que esperamos en el futuro cercano es que se sume una buena cantidad de gente para así poder contactarnos directo con productores, logrando bajar aún más los precios y, a la larga, si realmente asentamos un sistema de consumo paralelo al tradicional, pelear para bajar los precios de todo el mercado.

¿Considerás que lo que hacen puede encuadrarse dentro de la filosofía del «comercio justo»?

Absolutamente. Tratamos de que todo esté lo más transparente posible. Actualmente el sistema no lo permite en un 100% pero queremos que así sea. Cada uno de los que participa en «Ahorrando entre todos» entiende que si creamos círculos virtuosos y de abundancia la ganancia es enorme para todos. Por distintas experiencias entendimos que tenemos mucho más de lo que necesitamos, por lo que lo material no es una prioridad sino un medio para generar sistemas eficientes para transformar a gran escala. Y aunque parezca medio esotérico, new age o hippy style, comprendimos que somos un solo organismo en el cual no sería muy inteligente velar por una parte. Es como si entrenaras tu pierna derecha sin entrenar el resto del cuerpo. ¿No tiene mucho sentido, no?

¿En qué te ha nutrido la experiencia con la gente que hace posible «Ahorrando entre todos»?

En el volver a sentirme parte de algo que incorpora mi individualidad pero la potencia con la de otros. En rescatar eso primitivo y ancestral de comunidad pero desde las herramientas actuales que han venido para finalmente pegar un giro en la evolución.

Siempre fui muy autodidacta y enfermo por la eficiencia: en mis años mozos estudié muchísimo música, guitarra, canto, composición, qué se yo, me formé muy solo digamos. Así la obsesión por el detalle y la perfección tuvieron rienda suelta y me transformaron en el manojo de obsesión que soy hoy y toda la vida me costó muchísimo delegar. Me costaba mucho encontrar gente que yo entendiera y aceptara, le gustara dedicar a fondo su energía, el prestar ese nivel de atención a lo mínimo. Con «Ahorrando entre todos» aparecieron personas hermosas y ultra talentosas que con paciencia y cariño me están enseñando a hacerlo. Sé que no es tarea fácil —sobre todo para ellos— y no puedo estar más agradecido.

Personalmente, ¿tenés una visión holística respecto a la alimentación saludable?

¡Eso procuro, y además soy un poco terminante al respecto! Creo que alimentarse de manera saludable es comer solamente frutas frescas, íntegras (no licuados ni jugos), orgánicas y de estación y algunos vegetales como lechugas verdes, apios y no mucho más. Sin embargo alimentarse es también tomar sol cada día, respirar aire puro, hacer actividad física y abrazar a quienes querés.

Estoy convencido y lo pude experimentar en el ayuno de 22 días solo a agua que hice este año, que no existirían problemas existenciales sin atendiéramos a nuestra fisiología. Asimismo, si cambiáramos gradualmente a una alimentación fisiológica (por lo menos basada en proteína vegetal con el mayor porcentaje en crudo, sin sales, aceites, azúcares, etc.), todo el mundo como lo conocemos cambiaría: no existirían hospitales salvo para atención de emergencias y algunas otras cositas, el 95% de la industria farmacéutica (alopática como homeopática) se iría por un tubo al igual que otras industrias que se alimentan de esos capitales como la armamentística. Sería un mundo poblado de bosques frutales, de cultivo responsable, comunitario y familiar, en donde se acumularía no mucho más que presente, coherencia, contacto con quienes querés. El consumo que conocemos ahora desaparecería junto con las desigualdades, desapareciendo el hambre, la delincuencia y todo aquello que es fruto básicamente de la falta de algo, ya sea comida, cariño o lo que fuere.

No existe otra cosa que no sea un gran todo, ¡no hay posibilidad real de dividirlo! La diferencia entre el teclado en el que escribo y mi mano es simplemente condensación de energía, pero todo está comunicado. Dividimos porque somos seres taxonómicos que necesitamos dividir para entender, pero esa división no existe en la realidad física. Por ende, si hacemos las cosas realmente bien, si participamos de sistemas virtuosos, estamos haciendo un bien a todo el sistema y a cada partecita que lo forma. Bueno, pensalo desde el lugar que quieras y poné todos los otros cambios que se te ocurran, analizando su nivel de impacto y cuánto infiere en el todo ese que hablábamos: el único cambio que en la coyuntura actual cambiaría todo es el cambio alimenticio.

¿Qué requisitos debe reunir un productor para sumarse al emprendimiento?

Ser copado, buena onda y entender a qué apuntamos con lo que estamos creando.

¿Llegó el momento histórico en el que la frase «mandar fruta» definitivamente pasará a tener una connotación positiva?

Oh yeah my friend! ¡Esa y muchas frases más, estamos en una coyuntura que no podemos dejar de agradecer! Estamos en el primer momento de la historia de la humanidad en donde el conocimiento todo se va democratizando mediante la mejor de las herramientas, que es Internet. Todos podremos paulatinamente crear y recibir consciencia, es formidable. ¡Y parame acá porque vamos a necesitar toda otra entrevista para hablar al respecto!

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Julián Chappa · Editor

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